Amílcar Marecos, cabeza de una especie de asociación criminal con padrinos políticos en la Corte y el Jurado

0
345

Fue llevado a la magistratura por un amigo suyo que en ese entonces era Juez, y terminó ocupando su puesto y sus funciones, aquellas no oficiales y de las más denigrantes para un abogado que debe impartir justicia.

El Colegio de Abogados del Alto Paraná (CAAP) denunció en su momento que el Juez Amílcar “Tony” Marecos es el nuevo “porta-maletines” de los padrinos de los magistrados del Este del país en la Corte Suprema de Justicia, el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados y en el Congreso de la Nación.

De hecho, es reconocido el padrinazgo que el Juez Penal de Garantías tiene desde el clan Zacarías (ANR), y desde el ministro de la Corte Sindulfo Blanco, principal receptor de las recaudaciones del perverso esquema.

Sin embargo la protección de la que goza para seguir cometiendo sus fechorías en el Este no se quedan allí, según las mismas fuentes, conformando una especie de asociación criminal que recauda y reparte dinero a sus padrinos, producto de sentencias judiciales que favorecen a delincuentes.

En el organismo juzgador de magistrados, y en la máxima instancia judicial, están quienes cada semana reciben sus “encomiendas”, las cuales fueron reunidas a través de cada juzgado de la sexta Circunscripción Judicial.

El perverso esquema que convierte en un “mercado” al Poder Judicial local fue denunciado en reiteradas oportunidades por el CAAP, pero jamás se ha logrado desbaratar, a pesar del cambio de nombre de los actores.

Actualmente el Juez Amílcar Marecos, es según las denuncias de profesionales del foro local, quien cada semana entrega millonarias sumas de dinero a los superintendentes designados por la Corte Suprema para el Este del país ,y con ello gana impunidad para seguir otorgando medidas sustitutivas a narcotraficantes, motochorros, y conocidos asaltantes de la región.

DENUNCIAS ANTE EL JURADO

El Juez penal de Garantías Amílcar Marecos tuvo que soportar en los últimos tiempos dos denuncias importantes ante el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados, saliendo absuelto de una de ellas, la más grave, sin siquiera tener que dar una explicación o explicar argumentos valederos para liberar a un narcotraficante.

La denuncia fue realizada por el Colegio de Abogados del Alto Paraná (CAAP), pero el Jurado lo absolvió con la sola explicación que sus argumentos “estaban plasmados en su resolución”. De hecho, sus protectores de ese organismo siempre se mantuvieron firmes a su lado.

La segunda denuncia, y no menos grave, fue por los hechos punibles de prevaricato, producción y uso de documentos públicos de contenido falso, persecución a inocentes e inducción a un subordinado a un hecho punible, por parte del abogado Paraguayo Cubas. Amílcar Marecos dispuso la prisión del profesional tras una absurda imputación de la fiscal Analía Rodríguez, por hechos punibles por los cuales ningún ciudadano de este país va preso. El Jurado sigue cajoneando esta denuncia.