Mons. Guillermo Steckling, obispo de Ciudad del Este, presidió la misa de Domingo de Ramos en la Catedral San Blas de Ciudad del Este, con la presencia de numerosos fieles que acudieron a la ceremonia religiosa con las palmas para el tradicional “pindo karai”.

El Domingo de Ramos es la celebración religiosa en que el cristianismo conmemora la entrada de Jesucristo a Jerusalén, y que marca inicio de la Semana Santa. En su homilía, el obispo diocesano recordó que Jesús entró en Jerusalén como rey y cada uno debe estar presente en esa escena.

“Cada uno de nosotros que hemos venido aquí, queremos ser uno de los que mueven las palmas ¿Esto lleva consigo algún compromiso? Sí. Pero, antes del compromiso, las palmas que vamos a llevar a nuestras casas serán sobre todo una bendición”, afirmó.

“Ellas nos recuerdan que formamos parte de esa multitud que creemos en Jesús. Se pueden comparar a una de esas remeras que llevamos un gran grupo de gente en algún acontecimiento, para luego recordarnos que estuvimos ahí”, dijo.

“Al mismo tiempo, entre la multitud del Domingo de Ramos ya hay gente contraria a lo que sucede y que en este momento insiste a Jesús: Tienes que decir a tus amigos que se callan. Jesús responde: ‘Si éstos callaran, las piedras gritarían’. Las piedras parece son más blandas y sensibles que el corazón de los orgullosos”, sostuvo el prelado.

Indicó además que más tarde los enemigos de Jesús convencerán a muchos y serán mayoría. “No entremos en aquella otra multitud

del viernes santo que se dejó manipular. No pasemos tan fácilmente del Hosanna al Hijo de David al Crucifícalo. También en la coyuntura política de estos días será importante no dejarnos empujar hacia el desprecio, el odio y la violencia”, dijo Steckling.

“Es bueno sentir pasión por la Patria, pero Patria se hace mejor a la manera de Jesús: con manifestaciones abiertas al diálogo, mostrando fuerza, pero en la paz. Cristo nos indica este camino en la semana santa”, agregó.

“Entonces, ¿qué compromiso llevan consigo las palmas del domingo de Ramos? El compromiso consiste en tener una convicción personal de nuestra fe. Los hechos referidos en la lectura de la Pasión del Señor nos ofrecen varios caracteres con quien identificarnos para cuestionarnos: ¿soy yo así? ¿Soy como Pedro y sus compañeros? Pedro, tomando la palabra, le dijo a Jesús: ‘Aunque todos se escandalicen por tu causa, yo no me escandalizaré jamás’. Jesús le respondió: ‘Te aseguro que esta misma noche, antes que cante el gallo, me habrás negado tres veces’”, recordó.

“Sobre todo la semana santa se celebra para que nos identifiquemos con el mismo Señor Jesucristo. Ustedes son mis amigos, reza el tema de este primer año del Trienio de la Juventud, y hoy – en la Plaza de San Pedro en Roma – se celebra el día mundial de la juventud”, indicó.

“Nosotros también queremos aceptar los planes de Dios con fe en su providencia amorosa. La historia de nuestra nación no está en nuestras manos y tampoco sabemos el futuro. Hagamos lo que nos toca hacer y dejemos el resto, como Jesús, en manos de la amorosa Providencia de Dios. En esto consiste el compromiso de las palmas”, afirmó finalmente.