Las afirmaciones corresponden a la Dra. Marcela Ruíz, jefa de la Unidad Zonal del Senacsa (Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal) en Miga Guazú, una de las tres que operan en Alto Paraná, además de las de Santa Rita y San Alberto. La funcionaria afirmó que las medidas de restricción dictadas recientemente por el gobierno, tienen como fin dar tranquilidad al consumidor, y que el producto que lleva a su mesa sea un producto seguro y limpio.
En ese sentido, explicó que el Ministerio de Agricultura y Ganadería dispuso la prohibición de la importación de aves vivas, huevos y carne de Argentina, hasta que se levanten las restricciones sanitarias por la gripe aviar que tuvo su brote en el vecino país. La funcionaria dijo desconocer el volumen de importación que se tiene del vecino país de esos productos, pero según fuentes aduaneras, no es demasiado importante.
Agregó sin embargo que el Senacsa ejercerá controles a los establecimientos de Alto Paraná, y si es necesario, se harán las pruebas pertinentes con colecta de muestras, pidiendo que la notificación sea temprana. “Controlamos los sistemas de bioseguridad en las granjas y las habilitaciones que deben tener, y especialmente en los vehículos que transportan las aves vivas”, explicó la funcionaria.La Dra. Marcela Ruíz alertó además a los productores avícolas, que deben restringir el ingreso de personas y vehículos que son ajenos al establecimiento, y agotar los medios para evitar que las aves de corral entren en contacto con las de la granja. Dijo que, por la distancia del brote en Argentina, quizás el peligro no sea inmediato, pero en Alto Paraná hay muchas granjas de aves ponedoras de gran magnitud, por lo que deben cuidar la bioseguridad. “Tampoco podemos ignorar que existe el peligro de que esas aves estén en contacto con aves silvestres, o patos y gansos, porque hay aves de migran, por eso tienen que cuidar las aguadas y mantener a sus aves en gallineros, y que no vayan a aguadas, para que no estén en contacto con las aves de transpatio. También tenemos importadores de pollitos y ellos saben que no pueden vender a las granjas que no tienen habilitación oficial”, afirmó finalmente.