Carlos Portillo propuso la candidatura de su colega y correligionario de San Pedro, Pastor Vera Bejarano, para la presidencia de la Cámara de Diputados, pero terminó votando por el colorado Miguel Cuevas. Así también lo hicieron los colorados Ramón Romero Roa y Ulises Quintana, y el legislador de Paraguarí fue electo como titular de la Cámara Baja con 42 votos a favor y 38 en contra.
Si Portillo votaba por su correligionario Pastor Vera Bejarano, habría existido un empate, pero ya en plena sesión después de haber votado el diputado altoparanaense que había dicho que los parlamentarios “no son personas comunes”, comenzó a recibir la repulsa de sus compañeros de bancada.
Sin embargo, su coartada es que Vera Bejarano tendría el apoyo de los diputados que responden a Horacio Cartes, y por tanto era un “candidato cartista”. Los otros dos liberales, Roya Torres y Manuel Trinidad, votaron por el del PLRA, tal como lo hicieron también los corruptos Lucho Zacarías y Blanca Vargas de Caballero. Pero resultaron perdidosos.
Jorge Brítez se inclinó a favor del colorado, ya que su postura es indeclinable (hasta ahora) en contra el Horacio Cartes y su pandilla zacariista. Sin embargo, los colorados y liberales dieron mucho que hablar el fin de semana, porque los cartistas votaron por un liberal, y un liberal votó por un colorado.
Portillo fue designado Secretario Parlamentario, pero también tendría promesas que instalar a sus operadores políticos en Itaipú desde el 15 de agosto. En la tarde de este domingo llamamos al diputado liberal para conocer los motivos de su decisión, pero no contestó nuestra llamada.