Los dictámenes de la auditora Sheila Giménez y del calígrafo Darío Benítez, ambos del Laboratorio Forense del Ministerio Público, confirman lo sostenido por la Fiscalía sobre la responsabilidad penal de los acusados Felipe Ramón Duarte Villalba y su esposa Nilsa Estela Romero de Duarte, en el esquema de lavado de dinero, asociación criminal, producción de documentos no auténticos y declaración falsa. Los citados están siendo juzgados desde el 24 de mayo pasado, en el marco del denominado caso Forex.
Giménez presentó ante el Tribunal Colegiado de Sentencia -conformado por José Ariel Diarte, Milciades Ovelar y Óscar Genes- el resultado del trabajo técnico realizado. Los documentos comprueban de manera irrefutable que los supuestos propietarios, accionistas y representantes legales de las empresas de “maletín”, eran simples empleados de los esposos Duarte-Romero.
Entre las documentaciones incautadas en su oportunidad por el equipo de fiscales, conformado por Juliana Giménez Portillo, Carlos Giménez Torres y Marcelo García de Zúñiga, y analizadas posteriormente por la auditora forense, figuran varios recibos de pagos de salarios, que van desde 1.500.000 a 3.000.000 de guaraníes.
Además, las personas vinculadas a las empresas de «maletín», que aparecían como florecientes empresarios y comerciantes -y que movían millonarias sumas en dólares- eran simples empleados de Felipe Duarte y Nilsa Romero. Entre las mismas estaban Sady Elizabeth Carísimo, Juan Rolón, Alcides Ramón González Bazán, Óscar Céspedes, Blasida Myrian Álvarez y muchos otros trabajadores, que figuraban como propietarios, accionistas y representantes legales de las firmas ficticias, ante la Subsecretaría de Estado de Tributación, entidades bancarias y la Abogacía del Tesoro.
Entre las documentaciones igualmente fueron encontradas varias actas asamblearias elaboradas por los procesados, donde aumentaban desmedidamente el capital social, a fin de sostener una supuesta solvencia económica ante las entidades financieras y de esa manera respaldar las cuantiosas operaciones bancarias que realizaban.
Durante los allanamientos efectuados en prosecución de la investigación, el 8 de enero del 2013 fue intervenido un departamento en el edificio Primavera, donde el esquema estaba armando otra empresa denominada Zuat S.A. El lugar era alquilado por el coprocesado Edgar Feliciano Candía, sobrino de Nilsa Romero de Duarte, de donde fueron incautados documentos contables de las 7 empresas de “maletín” que manejaba Felipe Ramón Duarte.
En aquella oportunidad, fue detenida en el lugar la hoy condenada Sady Elizabeth Caríssimo, empleada de confianza de los esposos Duarte-Romero, a quien Felipe llevó a trabajar en las oficinas de Forex Paraguay S.A.. luego de asociarse con el oriental Tai Wu Tung, imputado en rebeldía y prófugo de la justicia con relación al hecho.
PERICIA CALIGRÁFICA
Igualmente, con la pericia caligráfica ordenada por los fiscales del caso, y realizada por el perito calígrafo del Laboratorio Forense del Ministerio Público, el Lic. Darío Benítez, se demostró plenamente que la contadora Nilsa Romero de Duarte fue quien legalizaba y avalaba todos los supuestos asientos contables de las 7 empresas de «maletín».
Estos documentos posteriormente eran utilizados ante el sistema financiero, donde presentaban balances originales de estados contables, y lograban así obtener un elevado perfil para justificar el movimiento de dinero que realizaban. Asimismo, fueron peritadas firmas del acusado Felipe Ramón Duarte, en diversas trasferencias bancarias realizadas, donde todas ellas resultaron ser de puño y letra de los hoy acusados, según la pericia.
El Ministerio Público está representado en el presente juicio oral y público por los fiscales Carlos Giménez Torres, Juliana Giménez Portillo y Marcelo García de Zúñiga.