Dos concejales municipales de San Alberto y un dirigente social fueron convocados para la mañana de este martes en la Fiscalía zonal de Minga Porã a ratificarse en la denuncia formulada contra más de media docena de funcionarios municipales reconocidos durante la manifestación del martes 17 de julio.
El caos apunta ya hacía un enfrentamiento físico entre leales y cuestionadores de la gestión del intendente zacariísta Carlos Ramírez y siete de los doce concejales que en la sesión pasada hicieron jurar al suplente del edil Edgar Sochtig (Ex PDP), quien al igual que su colega Lidio de Conto (PLRA), tienen una orden judicial favorable que obliga a la actuación de la Policía Nacional a hacerlos ingresar para ocupar sus bancas y sesionar normalmente.
Sin embargo, la tibia reacción de los uniformados hace que la confusión se haya generalizado en el ambiente que se torna cada vez más hostil, utilizando incluso un medio radial para que funcionarios se auto convoquen a la desobediencia por mandato de las principales autoridades del distrito.
Los concejales que osaron denunciar los hechos de corrupción del intendente Ramírez, ya fueron castigados por sus colegas en mayoría, desatendiendo el oficio número del 09 de julio pasado firmado por el juez electoral Víctor Candia y suspendidos en sus funciones por dos meses sin goce de dieta.
Ninguna autoridad competente, incluyendo al juez firmante del citado oficio, se ocupa en darle cumplimiento al documento y la comunidad del distrito se muestra cada vez más confundida y teme un enfrentamiento de ciudadanos que nada que tienen que ver en la solución del problema real.
La Fiscalía Anticorrupción tampoco se ocupó en asignar un agente fiscal que inicie las diligencias investigativas sobre hechos punibles graves, presuntamente cometidos por el intendente Carlos Ramírez y sus secuaces. Ayer se comentaba que el mismo había adquirido un establecimiento ganadero, utilizando a un prestanombre para el efecto, en una colonia de la periferia del casco céntrico de San Alberto.
Se espera que finalmente esta tarde, se pueda regularizar la situación, que los concejales originales, Sochtig y de Conto, ocupen sus bancas y se vuelvan a trabajar en paz, en la región norte de departamento, donde los colonos reclaman alguna acción para mejorar la situación en el interior del distrito que lleva un mes, dentro de una marea de escándalos.