Un hombre identificado como Javier María Alcaráz fue condenado a una sanción de 2 años con suspensión de la ejecución de la condena por el hecho punible de tentativa de estafa. En el 2012, Alcaráz se hizo pasar por Pedro Tito Díaz, intendente de la ciudad de Caazapá en la época para pedir dinero.
Se trata de 7.500 dolares que el hombre solicitó a Wildo Britos, propietario de la estación de servicios Willy que se encuentra ubicada sobre la avenida San José, de Ciudad del Este. El hoy condenado había argumentado que el dinero era para el tratamiento de un pariente enfermo.
El empresario recibió previamente llamadas del número 0971982044 donde la persona que se hacía pasar por emisario del intendente, solicitó el dinero, hasta que Britos contactó con el jefe comunal y confirmó que se trataba de una llamada extorsiva, avisó a la Policía Nacional y se montó un operativo que derivó en la detención de Alcaraz.
El hombre fue a retirar el dinero, del predio de la estación de servicios, cuando un policía encubierto se le acercó y le consultó si venía de parte del intendente caazapeño, ante la respuesta afirmativa, fue detenido y puesto a cargo del Ministerio Público.
El juez José Ariel Diarte, presidente del Tribunal, hizo saber que las investigaciones con severas falencias, realizadas en la fiscalía por los antecesores de Víctor Adolfo Santander, impidieron un avance positivo en el caso, para llegar a las personas que estaban por detrás de todo el esquema delictivo.
Asimismo, el representante del Ministerio Público, Adolfo Santander planteó en el contradictorio el cambio de calificación en su acusación ya que fue elevada a juicio oral y público por los hechos punibles de coacción grave y extorsión. Con los elementos a la vista, se basó en la tentativa de estafa por lo que fue condenado Javier María Alcaraz.