La grave denuncia fue realizada ayer por el encargado de la oficina que atiende a las personas de la tercera edad en la Junta Municipal de Ciudad del Este, y los dedos acusados apuntan a la violenta patotera y hurrera zacariista Aida Molinas, quien hasta hace poco manejaba la oficina de Acción Social que se ocupa de estos temas.
Sin embargo, de acuerdo al análisis realizado por algunos concejales, la citada ex concejal y presidenta de seccional no podría haber ejecutado esta miserable estafa a los abuelitos, sin la venia de sus jefes políticos, y especialmente de la intendenta Sandra de Zacarías que es su protectora en el clan de los ladrones.
La explicación de este asqueroso robo a las personas más humildes, y que forman parte de una de las franjas más desprotegidas de nuestra sociedad, la dio a Radio Concierto el Profesor Hugo Allende, quien actualmente recibe a las personas de la tercera edad que gestionan el cobro de la pensión del Estado.
Cuando recibió las cédulas de identidad de algunos de ellos, y al contactar en el Ministerio de Hacienda sobre el estado de gestión de esos documentos, se encontró con la sorpresa de que las tarjetas para el cobro de estos abuelitos ya fueron entregadas a la Municipalidad de Ciudad del Este, y evidentemente no fueron entregadas a los destinatarios o beneficiarios.
“Algunos abuelitos ya estaban cobrando pero ellos no sabían, las tarjetas fueron entregadas a la gente de la Intendencia en actos públicos en la escuela de Artes y Oficios, y por lo visto otros iban a cobrar en lugar de estos abuelitos”, dijo ayer Allende al recordar el último acto político en el cual el clan Cartes – Zacarías “se lució” con la entrega de unas pocas tarjetas.
Por de pronto, descubrieron que por lo menos 20 casos de éstos existen, pero según los registros de Hacienda que fueron cruzados con los documentos gestionados, por lo menos 600 tarjetas no han llegado a manos de sus beneficiarios, pero los montos mensuales se cobran rigurosamente.
“Contactamos con Hacienda según los reclamos de los abuelitos, y nos confirman que la tarjeta está activa, en un caso me dijeron que el dinero se cobró ayer (el miércoles), en otro caso que se cobró hace una semana”, afirmó Hugo Allende quien no ocultó su indignación por esta miserable actitud de la intendenta y su pandilla.
A partir de estas denuncias, no queda otra opción que realizar las gestiones ante el Banco Nacional de Fomento para que las tarjetas activas sean anuladas, y otras nuevas sean entregadas a sus verdaderos dueños. Para que esto ocurra, necesariamente los abuelitos deben acercarse a la Junta Municipal para verificar el estado de sus documentos.
El Ministerio Público debería actuar de oficio ante esta situación, pero muy difícilmente lo haga pues la institución está plagada de protectores del clan Zacarías. Entre otros casos citados, algunos señalaron que durante la campaña política venían cobrando sus pensiones, pero tras las elecciones ya no cobran, señal clara de que alguien está cobrando por ellos.