Es el dinero con el cual el clan Zacarías ayer intentó ensuciar las manos de varios Diputados, antes de la sesión extra que definió la conformación de la comisión especial, y el puntapié inicial de la intervención a la Comuna de CDE.
Ofrecieron 10 mil dólares a parlamentarios para ausentarse, y 20 mil dólares porque voten por un dictamen que remite el expediente a la Contraloría, donde aparentemente ya consiguieron aliados.
Pero les fue mal. El lector, y la audiencia, podrán imaginarse cuánto dinero sucio harán correr en el momento de la votación, si la intendenta ladrona no les da una sorpresa y renuncia antes.