Y ahora no solamente son los concejales que responden al clan Zacarías, sino que prácticamente todos entraron en los esquemas perversos que siempre fueron manejados por los ladrones desde hace 18 años, y no hacen otra cosa sino repartirse el botín que para ellos es, visiblemente, la Municipalidad de Ciudad del Este.
De acuerdo a los datos entregados a Radio Concierto, no solamente permanecen intactos los gigantescos esquemas de coimas en varias reparticiones comunales, sino que aumentaron en volumen, pues la repartija llega a más concejales, y los opositores también sacan tajada de la situación.
Los casos no solamente se reducen a nombramientos de operadores políticos, que son los casos más comunes y menos importantes, sino que CRECE LA PRESIÓN A FUNCIONARIOS PARA RECAUDAR EN COIMAS, y es así que llegan a repartirse semanal y mensualmente las tajadas de la corrupción en la institución comunal.
Por ejemplo, están perfeccionadas las coimas en la Dirección de Medio Ambiente, donde los controles no son para que se tenga menores condiciones en comercios y sitios de esparcimiento, sino para que lo peor siga reinando, y las coimas aumenten. En Recursos Humanos, los funcionarios fantasmas están a la orden del día, y varios concejales tienen listas de personas que no existen, pero que sí cobran.
UNO DE LOS MÁS SINVERGUENZAS DE TODOS es el concejal JUAN ÁNGEL NÚÑEZ, quien casi a diario va haciendo nombrar a gente de su equipo político como asalariados, y maneja las coimas por las recaudaciones por el ingreso de CONTENEDORES al microcentro, en MEDIO AMBIENTE, en RECOLECCIÓN DE BASURAS, en INSPECCIÓN DE COMERCIOS para pagos de patentes comerciales, y varios otros negocios, todo, en detrimento de las recaudaciones municipales que deben ser invertidos en los barrios de Ciudad del Este.
Núñez también montó un esquema de extorsiones a los comercios del microcentro, exigiendo el pago de las patentes comerciales, cuando en realidad este rubro impositivo tiene plazo hasta el 30 de junio. En esta repartición está el ex concejal municipal Nelson Maidana, con una larga lista de antiguos funcionarios que conocen del esquema. Así, el festín de corrupción ahora es mucho más grande en la Comuna, y el botín municipal es objeto de repartija entre concejales, en una actitud que raya la delincuencia.