La resolución de la Dirección Nacional de Contrataciones Públicas fue del 25 de abril, al admitir la protesta presentada por la firma Copacabana, unipersonal de Teófilo Amarilla Silvero, en el marco de la licitación 03/2019 para la adquisición del almuerzo escolar para escuelas públicas en el departamento del Alto Paraná.
Esta protesta ya es la tercera de la misma licitación, y Contrataciones Públicas dispone que se agregue a las dos anteriores que ya habían presentado las unipersonales FASV IMPORT EXPORT de Fátima Sartorio Vanni, y ENGADI SRL respectivamente. La licitación había sido adjudicada por el gobernador Roberto González Vaesken a la firma GIRASOL SA, que sienta su base en el departamento de Paraguarí.
Pero la protesta no va solamente por ese detalle, sino porque la misma fue la de mayor precio que las demás, y por sobre todo, porque presentó documentos públicos de contenido falso que llevarse el negocio que significará los 7.000 millones de guaraníes al Estado paraguayo, provenientes de recursos del FONACIDE.
El manejo que dio la Gobernación a esta licitación es realmente vergonzoso, ya que entregó a una empresa que no tiene local en Alto Paraná y falseó datos para conseguir sus documentos. Radio Concierto mostró en vivo, cómo se han fraguado patentes comerciales en Presidente Franco y en Ciudad del Este para conseguir el negocio.
Quienes pierden con esta situación, son los niños y jóvenes del Alto Paraná, quienes desde las escuelas y colegios públicos en distritos más alejados del departamento tienen que seguir esperando por los alimentos que en otros años fueron el motivo de un importante aumento de la escolaridad, y la gran disminución del ausentismo en los locales educativos.