La grosera situación se está dando no solamente en el bloque de ocho concejales que hasta ahora está sosteniendo la gestión del intendente de Ciudad del Este en la Junta Municipal, sino también en la minoritaria oposición que suma cuatro bancas.
Es sabido que, para que los ocho concejales sigan gozando de sus privilegios, como participación en licitaciones, nombramientos de operadores políticos y hasta porcentajes de dinero en efectivo, Miguel Prieto condicionó que su suplente, en impresentable Hugo Benítez, quede como intendente para completar su periodo, hasta el mes de noviembre.
En principio las condiciones estaban dadas para que así sea, ya que Prieto asegura los votos del mismo Benítez, de su incondicional Herminio Corvalán (PPT), de los liberales Teddy Mercado y María Portillo, y los colorados Miguel Ángel Coronel y Perla de Cabral.
Todos ellos ya habrían recibido una buena “tajada” de licitaciones con empresas amigas, mientras el jefe comunal y su equipo estaban a la pesca del séptimo voto para llevar adelante la sesión de elección del sucesor. A ello debe anteceder la renuncia de Miguel Prieto, la cual ya está firmada y debe ser presentada cuando tenga la mayoría.
En las últimas horas se estaba “tentando” a Celso Miranda “Kelembú” y Lilian González de Aguinagalde, y en el entorno del intendente se da por hecho que tienen los votos para dejar a su sucesor impresentable Hugo Benítez.
Sin embargo, el incumplimiento a tiempo de algunas promesas económicas habría truncado el acuerdo, y este es el momento en que la incertidumbre reina en la Municipalidad y la Junta Municipal, y lo único seguro es que los recursos municipales serán rapiñados y repartidos groseramente, cualquiera sea el electo para completar el periodo de Miguel Prieto Vallejos.