Se trata de la directora de Turismo, Liliana Magdalena Flores Benítez quien hace honor a su cargo al “turistear” por el mundo con millonarios viáticos, de los cuales ni siquiera rinde cuentas. Por ejemplo, en enero de este año viajó a Madrid – España, a una feria denominada FITUR 2023, como “acompañante” de una comitiva del Convention Bureau, cuya organización está encabezada por su amiga Elva Figueredo.
Para este viaje, Flores percibió como viático la suma G. 16.138.446. Pero eso no es todo, a este evento también llevó a su amiga Pamela Belén Legal Chaparro, quien también percibió G. 15.365.038 como viático. De estos viajes y jugosos viáticos solo se publicaron fotos y no las rendiciones de cuentas. También viajó a Panamá, Brasil y otros lugares del mundo.
Flores también viajó a Argentina para un Congreso Internacional de Turismo Inteligente, habló del turismo de compras en el Este. Olvidando que es la encargada de “legalizar” a los pirañitas al otorgar carnets a los captadores de compradores que no son más que miembros de organizaciones de estafadores que operan en el microcentro.
EMPRESA DE MALETIN PARA TRAGARSE DINERO MUNICIPAL
En el 2019, Flores formó parte de una comisión Pro Festival del Turismo donde ella misma pidió a Miguel Prieto, que se le pague un aporte de G. 25.000.000 para gastos de representación en Foz de Yguazú-Brasil iniciativa del actual concejal, encubridor de acosadores Sebastián Martínez. En esa ocasión, usó factura legal de su empresa de maletín para embolsarse del dinero con la bendición del ladrón Miguel Prieto Vallejos.
Las facturas fueron emitidas de IMBUYA S.R.L. propiedad de Liliana Flores (maletín), y de Confi Palace de Flores, una conocida panadería del barrio Obrero que pertenece a Flores, pagandose por servicios que no correspondían al rubro de la empresa. De esta manera la “mimada” de Prieto estaría formando parte del esquema de tragadas de dinero municipal.
Y tal es así que, la Municipalidad de Ciudad del Este se ha convertido en un espacio donde cualquiera se hace millonario, y las mujeres por sobre todo tienen sus negocios y lugares privilegiados. Claro, el contribuyente es el que paga.