Las informaciones entrecruzadas desde hace meses atrás ya venían llamando la atención de los empresarios del sector tabacalero en Alto Paraná, ya que vienen soportando una llamativa fuga de talentos y de técnicos especializados.
Estos trabajadores, según las denuncias, dejan sus puestos en fábricas de Alto Paraná para aceptar propuestas económicas muy atractivas, para ir a “encabezar” proyectos en Brasil especialmente, aunque se han dado casos de anuncios de viajes a Uruguay, a la Argentina, y también el Este de Europa.
Y el desenlace de estas historias están siendo muy poco conocidas, salvo un caso particular, como el de Artemio González Cantero (55), morador del barrio El Progreso, en la Calle 40 de Hernandarias. El mismo era un electricista, que dejó una importante fábrica de la zona Este del país para ir a trabajar en el sur del Brasil, según dijo a sus familiares.
Él era electricista, y varios años tras prestó servicios en TABESA (Tabacalera del Este) y otras empresas de la región, para ir bajo engaños al país vecino, donde le habrían encomendado el montaje de vías eléctricas en una fábrica clandestina, de la cual poco se sabe, ya que el contacto con sus familiares era llamativamente reducido.
Las versiones que dijeron a sus familiares, fue que, estando arriba en una escalera de aluminio en un día lluvioso, recibió una descarga eléctrica, cayendo electrocutado, y ya sin signos vitales. Tanto sus ex compañeros, como miembros de su familia, aseguran que este descuido no podría haber ocurrido a González Cantero, ya que se trata de un técnico especializado que difícilmente no tomaría precauciones en el ámbito laboral.
Este “accidente” habría ocurrido el viernes 20 de setiembre del 2024, y la familia recibió además información de que las circunstancias de su fallecimiento no son claras, y hablan incluso de un asesinato.
“No tenemos datos concretos de si se realizó alguna pericia, no hay informe policial sobre el levantamiento del cuerpo, ni certificado de óbito, ni de cómo fue trasladado su cuerpo desde el Brasil hasta su domicilio en Hernandarias.
Los rumores señalan que el cuerpo fue traído también de manera clandestina, por sus propios ex patrones. El velatorio y posterior sepelio ocurrió el domingo 22 de setiembre en Hernandarias.
Radio Concierto hizo las consultas pertinentes con algunos empresarios del sector tabacalero de la zona, y ellos confirmaron que efectivamente está ocurriendo una estampida preocupante de recursos humanos, que están dejando el país bajo engaños.
De acuerdo a las afirmaciones de los empresarios, este no es un caso aislado, ya que muchos técnicos que fueron a trabajar en el Brasil en fábricas clandestinas, se desconoce dónde están actualmente y la mayoría ya no responde a sus números de teléfono habituales.
Las fuentes de Radio Concierto confirmaron además que están identificadas las personas que llevaron bajo engaños a estos trabajadores, y están trabajando en una acción judicial conjunta con el Ministerio Público para desmantelar sus mafias de trata de personas.