Es la impresión que queda después de la fiebre del primer día de clases que se vivió ayer lunes en las escuelas y colegios públicos de todo el departamento. Según los datos oficiales, la alimentación escolar llegará este año a más de 140.000 niños y adolescentes de más de 700 establecimientos en todo el Alto Paraná.
El Gobernador César “Landy” Torres, principal responsable de todo este proceso inédito, recorrió varias instituciones de la zona y comprobó los servicios que prestan las empresas adjudicadas, pero así también, corroboró que sí existen quejas por malos servicios, especialmente de una de las empresas proveedoras, en este caso Copacabana.
El jefe regional estuvo acompañado de su esposa, la abogada Mirna Wolf, y admitió que es una emoción grande ver a los chicos volver con ilusión, “y la certeza de que aprenderán con el estómago lleno es impagable”.
“Con el programa Hambre Cero, garantizamos que cada niño reciba la alimentación que necesita para crecer y soñar en grande. Agradecemos al presidente de la República, Santiago Peña, y al Gobierno Nacional por hacer posible este programa en las escuelas”, refirió el gobernador.
Torres admitió además que la mejor inversión es la educación porque abre caminos y construye futuro, recordando que el gobierno departamental tomó como prioridad las inversiones en infraestructuras en las instituciones educativas para mejorar las condiciones edilicias y espacios de recreación para los educadores y los niños. “Tenemos la seguridad que la educación es la mejor inversión y estamos seguros que es el camino para construir un futuro de desarrollo personal y colectivo”, indicó.
Finalmente anunció que la Gobernación del Alto Paraná́ administrará este año los recursos para proveer alimentos para unos 140 mil niños y adolescentes de 700 instituciones educativas del departamento. Para ello, está realizando una serie de inversiones en las construcciones de cocina-comedor, tinglados y otras infraestructuras que serán entregadas en los primeros meses de este año.
Asimismo, a través de la coordinación del Programa Hambre Cero está trabajando en forma conjunta con las asociaciones de docentes y padres de familias para ejercer un control estricto sobre los recursos destinados a este emblemático plan del Gobierno Nacional para que lleguen a los niños de la región.