Es la imagen que deja el interventor Ramón Ramírez, quien en la tarde de este martes acudió a una plaza del barrio Fátima de Ciudad del Este, para verificar el no inicio de las obras de remodelación dentro de la licitación ya conocida como “plazas de oro”, con el descomunal valor de 4.314.141.770 (cuatro mil trescientos catorce millones ciento cuarenta y un mil setecientos setenta) guaraníes, un dinero nunca antes destinado a una sola plaza en ningún lugar del país.
Desde media mañana, Radio Concierto había denunciad que la obra, no solamente no inicia a pesar de un desembolso inicial de más de 800 millones de guaraníes en concepto de anticipo a la empresa MOLAS LÓPEZ SA, sino que, en el lugar, estaban vehículos municipales y maquinarias de la empresa SERVMAQ, de Fredy Guzmán Martínez Báez, alquiladas por la municipalidad en una de las últimas “licitaciones de salida” de Miguel Prieto Vallejos, estaban allí prestas para trabajar a favor de la empresa adjudicada.
O sea, Miguel Prieto, libremente estando cesado en sus funciones, seguía manipulando los bienes municipales a favor de la empresa amiga al que regaló esta licitación para el arreglo de la plaza de más de 4.300 millones de guaraníes, ya que ningún integrante del equipo técnico de la intervención tenía conocimiento del porqué esas maquinarias estaban allí. Esta práctica es común en la gestión de Prieto desde 2019, donde adjudica obras a empresas de maletín, y las manda hacer a funcionarios municipales.
El interventor Ramón Ramírez, si bien estará teniendo muchas cuestiones por resolver en la Comuna, tardó hasta las 15:00 horas para acudir al lugar y comprobar la grave situación irregular, sin disponer que esas maquinarias por las cuales la Municipalidad paga G. 2.900 millones en concepto de “alquiler”, sean llevadas al patio de la Comuna o se disponga algún trabajo que tengan que hacer.
Desde la presencia de Radio Concierto en esa plaza, los conductores de los rodados alquilados y de la Comuna, intentaron sacarlos del lugar, pero aparentemente recibieron una orden de no hacerlo, a través de llamadas telefónicas que recibieron, mientras le daban tiempo a Miguel Prieto a inventar documentos internos para justificar la presencia de esas maquinarias en el lugar.
Notablemente, el interventor solamente se dedica a su trabajo técnico de investigación, mientras quien verdaderamente maneja los hilos de la Municipalidad de Ciudad del Este desde las sombras, es Miguel Prieto Vallejos, con todos sus directores estando en sus respectivos despachos y ordenando ellos lo que los funcionarios municipales deben hacer, respondiendo exclusivamente al intendente cesado, imputado y acusado. La falta de mando del interventor, hace que Prieto y los funcionarios de burlen de él y su equipo, y de toda la ciudadanía.