Lo que comenzó como una investigación por trata de personas, culminó con el descubrimiento de un verdadero infierno: rituales satánicos, con la macabra presencia de animales vivos y sacrificados, altares profanos y dos menores viviendo en condiciones de extrema vulnerabilidad en una vivienda del barrio Paseo Acaray, kilómetro 14, en Minga Guazú.
El operativo, ejecutado anoche a las 21:20 horas por el Ministerio Público y la División de Inteligencia Contra la Trata de Personas, dejo al descubierto la situación.
En su interior, los intervinientes se toparon con una escena dantesca, altares con imágenes religiosas y rituales, velas de colores, collares, cráneos decorativos, bebidas alcohólicas y, lo más perturbador, un improvisado corral con gallinas y cabras vivas, junto a restos de gallinas muertas que habrían sido utilizadas en los sacrificios rituales.
El principal implicado, Adrián Ancelmo Aveiro Silgueiro, paraguayo de 40 años, fue aprehendido en el acto.
En el lugar hallaron a una niña de tan solo 3 años y un adolescente de 15 años, quienes se encontraban en este ambiente de horror.
Ambos menores fueron trasladados de inmediato para una inspección médica integral, buscando determinar el alcance de los abusos y el impacto psicológico.
La fiscal Vivian Coronel, a cargo del procedimiento, ha calificado el caso como extremadamente grave, abriendo una investigación por trata de personas, actos homosexuales con menores, tentativa de abuso sexual y otros delitos.
Las evidencias incautadas, entre ellas teléfonos celulares, un pendrive y documentos, serán clave para desentrañar esta red de depravación.
Las autoridades no descartan la existencia de más involucrados en este siniestro esquema que ha dejado a la comunidad en shock.
La investigación continúa, y el terror de los rituales satánicos en Minga Guazú, que involucraban el sacrificio de animales, recién comienza a salir a la luz.