Y era lo que se anunciaba, ya que extrañamente y fuera de todos los protocolos ni normativas que rigen una intervención a una institución municipal, Ramón Isidoro Ramírez fue a exponerse ante concejales que aprueban los robos del hoy cesado intendente Miguel Prieto.
Desde el inicio de la sesión, quienes hicieron uso de la palabra fueron los concejales de la corrupción hoy investigados, quienes se pegaron el lujo de someter a un largo y ofensivo interrogatorio a quien vino a intervenir la gestión del intendente, y por alcance, la de los concejales que responden a él.
Las ofensas comenzaron en el nivel de victimización de Varía Romero y Alison Anisimoff, quienes, caraduras como nadie, dijeron haber sido agredidas en la Intendencia, situación que el propio interventor Ramírez vio que no fue así. Las ofensas siguieron con Pedro Acuña, quien quiso condicionar al interventor al decirle a quienes podría recibir en la institución municipal y quienes no, y a tal punto llegó su disparate, que quiso disponer que sus detractores no vuelvan a aparecer por la Comuna.
Casi todos intentaron “santificar” al intendente imputado, acusado y cesado en sus funciones, y después de hacer uso de la palabra todos los concejales de Yo Creo, casi una hora después del inicio de la sesión, pudieron hablar los colorados Ernesto Guerin y Jaime Méndez, y ambos fueron interrumpidos por las patoteras Alison Anisimoff y Valeria Romero.
Los cierto es que se trató de una reunión estéril, donde el interventor no tenía por qué haber ido, y ocurrió lo que Radio Concierto anunció, que los concejales cómplices de los robos de Miguel Prieto se quisieron pasar de inocentes, que atacaron la labor del interventor que los investiga, y que todos ellos, expresaron ofensas de bajo nivel, como de la calaña de Valeria Romero, contra Radio Concierto, medio de comunicación que sigue denunciando implacablemente los hechos de corrupción que ellos cometen.