Durante la intervención a la Municipalidad de Ciudad del Este, el interventor Ramón Ramírez reveló una de las irregularidades más graves detectadas en la administración del intendente Miguel Prieto y pandilla: el sistema informático encargado de gestionar las recaudaciones y cuentas catastrales no cuenta con trazabilidad, lo que impide saber quién accede o modifica los datos.
“Tenemos casos de personas que aparecían como que ya habían pagado, pero en realidad no lo hicieron. Y no podemos rastrear quién cargó eso. No existe lo que los técnicos llaman trazabilidad informática”, explicó Ramírez, refiriéndose a un sistema vulnerable y fácilmente manipulable.
Esta deficiencia pone en riesgo la transparencia de las operaciones tributarias del municipio y evidencia un modelo de gestión sin controles efectivos, propio de una estructura clientelista y opaca, que responde a intereses particulares más que al bien común.
Costoso equipo sin resultados
Pese a esta alarmante situación, la Dirección de Informática cuenta con cinco asesores externos que reciben mensualmente G. 54.000.000, lo que representa un gasto anual de G. 648.000.000.
Además, posee un plantel de 11 funcionarios permanentes con un costo mensual de G. 54.400.000, generando un egreso anual de G. 707.200.000. En total, el área informática donde reina la desorganización y falta de control le cuesta al municipio más de G. 1.355 millones al año.
Las fallas en el sistema se dan en el marco de la administración de Miguel Prieto, cuestionada reiteradamente por corrupción y el manejo arbitrario de recursos públicos. La intervención apunta a desmontar un esquema donde los sistemas de control fueron deliberadamente debilitados, beneficiando a una red que opera con impunidad dentro del municipio.