Y varias unidades de esos buses eléctricos que están estacionados detrás de la Terminal de Ómnibus están siendo utilizados solamente como depósitos de pertenencias personales de funcionarios. Al menos cinco de estos colectivos están en desuso, cuando que, hasta ahora no se pagó ni siquiera el 50% de su costo.
Algunos de ellos tienen las cubiertas desinfladas, otros tienen vidrios rotos, otros con abolladuras, y permanecen estacionados sin que sean de utilidad de la ciudadanía. Las denuncias señalan además que algunas unidades ya fueron “carneadas”, y la empresa “Timbó”, que las vendió a Miguel Prieto, no se hace responsable porque las garantías ya se perdieron.
“Desde un comienzo dimos nuestro parecer sobre esto, y le dijimos al intendente que no era conveniente comprarlos, aún así pagaron 450 mil dólares para cada bus eléctrico, y la Municipalidad no puede explotar este servicio”, afirmó el concejal Ernesto Guerín, quien fue a verificar el tema.
“Son miles de pérdidas a cada año, este es el precio del populismo que posterga los sueños de mucha gente de Ciudad del Este, no podemos quedarnos callados con esto, espero que el intendente haga algo”, agregó el legislador.
Los cierto es que, imágenes mostradas por Radio Concierto en la mañana de este miércoles, muestran que, a poco más de dos años de su adquisición, las baterías de los buses eléctricos comprados por la administración de Miguel Prieto habrían llegado al final de su vida útil, y hay varias unidades en desuso.
Esta situación confirma el grosero negociado y sobrefacturación alertados en su momento. El problema es la batería, ya no funcionan, y en poco tiempo más caerán los otros que siguen circulando a duras penas, según funcionarios municipales que pasaron datos a Radio Concierto. Pese a la gravedad del caso, impera el silencio: ni la Intendencia, ni la Dirección de Transporte Público, ni la administración de la Terminal ofrecen explicaciones.