Y ES CÍCLICO, ya que, cualquiera que esté en el poder municipal de turno, hace todo lo posible para que así sea. El aniversario número 69 de la fundación de Ciudad del Este, con el inicio de su cuenta regresiva para sus siete décadas, está claramente contaminado con la realidad de un municipio desordenado, gracias a la galopante corrupción de sus autoridades.
Y además, coincide en este año 2026 con el abusivo uso de la estructura municipal para financiar, no solamente la campaña política de su intendente que quiere la reelección, sino también la aventura nacional del inmoral lidera de Yo Creo, destituido por corrupción y hoy en carrera por sus sueños presidenciales. Aventura que lo paga el pueblo con sus impuestos, mientras ve una casi nula acción municipal en los barrios y mucho menos aún en la zona comercial que tanto reclama por mejoras.
El intendente Daniel Pereira Mujica tiene altas deudas con el contribuyente y la población en general de Ciudad del Este, no solamente por no haber desenraizado la corrupción que tumbó a su líder Miguel Prieto, sino también porque su falta de transparencia lo lleva al oscurantismo tal, que ni los concejales de su equipo a veces tienen acceso de detalles de las inversiones o gastos del dinero municipal.
Los proyectos “estrella” de Yo Creo, como los buses eléctricos descomunalmente sobrefacturados, y la planta asfáltica igualmente inflada en su costo, siguen sin cumplir con las expectativas ciudadanas, a pesar de que se tendrán que pagar por ellos hasta el 2028.
A Ciudad del Este le sigue salvando su comercio, por cierto, también desatendido por la gestión municipal, y con grandes números en los últimos meses del 2025, generaron esperanzas y mano de obra formal e informal a miles de paraguayos venidos desde los cuatro puntos cardinales de la república.
Si bien los votos que recibió Daniel Pereira Mujica para ser intendente, no fueron sino producto del enojo ciudadano con los partidos tradicionales, él, tiene la responsabilidad de honrar esos
Votos que recibió, sin tener que responder solamente a los intereses perversos del grupo de la tierna podredumbre corrupta que lo catapultó como candidato. La capital de la economía paraguaya aun así, con estos condimentos negativos, ya ha demostrado otras veces que se levanta de sus más grandes crisis, y es lo que la gente espera que vuelva a ocurrir, al cumplir su 69 aniversario de fundación.