Es que, si tenemos que hablar de resultados, solamente hay un detenido, y ahora ya imputado, en el caso del asalto a Cambios Alberdi, donde el botín fue nada menos que 3.000.000 de dólares, que son hoy 20.300 millones de guaraníes. Sobre los demás integrantes de la banda no existe absolutamente nada, y mucho menos se puede hablar siquiera de la recuperación del multimillonario botín.
A juzgar por las respuestas policiales a los requerimientos de la ciudadanía y los medios de prensa, la verdad es que los investigadores no tienen la menor idea al menos de los nombres de los integrantes de la banda que asestó el atraco, indicando siempre sobre la “posibilidad” de que fuera tal o cual gavilla, siempre apuntando a la vieja confiable: El PCC (Banda criminal brasileña Primer Comando da Capital).
En el caso del ataque con explosivos al banco Sudameris de Naranjal, la situación es un poco peor, ya que solamente se van encontrando evidencias de acuerdo a la voluntad de los delincuentes, que abandonan los vehículos que utilizaron en el brutal asalto comando en cualquier parte, casi como para burlarse de la Policía Nacional.
En este caso se dice que el botín fue de 1.000 millones de guaraníes, aunque nada está claro al respecto, pues no existe un informe oficial de la institución bancaria, y la investigación policial arriesgó a decir que “probablemente” habrían sido autores de este atraco, criminales fugados de las cárceles de Brasil, sin siquiera señalar quiénes.
Y si tenemos que agregar los demás asaltos con menor volumen de objetivos solamente de los últimos días, como los 200 millones de guaraníes de Paraguay Refrescos SA (PARESA), donde ni siquiera hay sospechas de quiénes serían los autores, o el también asalto comando a un cambista de Presidente Franco, la única reflexión final es que la total incapacidad o negligencia policial para esclarecer estos hechos, siembran más dudas y dejan a la ciudadanía en total indefensión, alejando a inversionistas, y atrayendo el caos al Alto Paraná.