Se trata de un espacio público que estaba siendo de uso y goce de la ciudadanía, pero desde hace varios meses atrás, como si fuera una transacción totalmente normal, el entorno casi completo de “Yo Creo” con el hoy destituido intendente Miguel Prieto Vallejos a la cabeza, se posesionó del lugar, y anuló inclusive una calle, que sería la última antes de llegar a las aguas del lago Acaray, en Km 7½, entrando desde la UNE o desde el barrio Don Bosco.
Los denunciantes sostienen que se tratan de varias fincas juntas, y construyeron en el lugar un complejo con el que jamás habrían soñado si no estaban hoy como autoridades municipales. El complejo está denominado “Paraíso Escondido”, y se trata de uno de los más modernos de la zona para albergar eventos sociales, y está directamente manejado por la concejal Valeria Romero, al decir de los vecinos.
Para los denunciantes, Prieto y su pandilla ocupan un lugar que es franja protegida, o franja de dominio, y allí organizan sus farras más ruidosas y más perversas, al decir de los vecinos, quienes aseguran que para los próximos días preparan una gran manifestación y una denuncia ante los organismos correspondientes.
Toda esta transacción se habría hecho cuando Miguel Prieto estaba punto de ser destituido como intendente, y ahora la propiedad estaría figurando a nombre de su pareja, la concejal Valeria Romero. Las familias que hace poco eran frentistas del Lago Acaray, ahora quedaron a una calle de las aguas, y reclaman la devolución de su frente, y que los usurpadores sean expulsados de esos lugares.