Y los trabajadores de los gremios de taxistas y transportistas alternativos son tan ingenuos, o se hacen que no entienden, que hasta inclusive le aplaudieron a Daniel Pereira Mujica y le hicieron hurras en plena gobernación, cuando les prometió que les acompañaría a cerrar el puente de la Amistad, como medida de protesta.
Se trata de un populismo barato, ya que el sector comercial y empresarial de Ciudad del Este, al que el intendente también debe cuidar como autoridad, no está nada cómodo con este populismo. Los trabajadores comparecieron ayer a la Gobernación, y fueron recibidos por César “Landy” Torres, pero también se sumó Daniel Pereira Mujica.
Durante la reunión, se solicitó al gobernador, en su carácter de representante del Poder Ejecutivo en el departamento, gestionar el acompañamiento del Gobierno Nacional a través de la Cancillería, con el objetivo de encontrar una solución definitiva al conflicto, pero Mujica aprovechó la situación, y en lugar de prometer gestión ante el gobierno nacional, que es lo único que cabe, les dijo a los trabajadores que cerrará con ellos la pasarela internacional.
Cabe recordar que la Receita Federal del Brasil está haciendo cumplir una ley brasileña, que les obliga a los fiscales a incautar los vehículos en los cuales se lleva contrabando, y en este caso afecta a taxistas y alternativos. Los gremios dicen que los trabajadores del volante cumplen exclusivamente la función de trasladar personas, y no son responsables por las mercaderías que los pasajeros transportan, lo cual al Brasil, no le importa.
Señalaron que la carga es de carácter individual y que pretender trasladar esa responsabilidad a los conductores resulta injusto y afecta directamente su fuente de trabajo. Las autoridades coincidieron en que esta situación no solo afecta a los trabajadores del transporte, sino que también impacta directamente en el comercio y el turismo de Ciudad del Este, por lo que su resolución es urgente.