El diputado Pastor Vera Bejarano (PLRA-San Pedro), presidente del Frente Parlamentario de Lucha contra la Tuberculosis, advirtió sobre la crítica situación de la enfermedad en el sistema penitenciario, donde los altos índices de contagio convierten a las cárceles en focos activos de una dolencia prevenible y curable.
Según datos oficiales, una persona privada de libertad tiene hasta 30 veces más probabilidades de contraer tuberculosis que alguien en libertad. El hacinamiento extremo —que supera el 300% en algunos penales—, la falta de ventilación, diagnósticos tardíos y tratamientos interrumpidos agravan el escenario.
El legislador señaló que centros como Tacumbú, Ciudad del Este y San Pedro presentan condiciones propicias para la propagación, afectando también a funcionarios, visitantes y comunidades vecinas. “No son solo lugares de reclusión, hoy son focos activos de tuberculosis”, expresó.
Vera Bejarano anunció un plan de intervención de 90 días en los penales más críticos, la presentación de un proyecto de ley de emergencia sanitaria penitenciaria, medidas para reducir el hacinamiento y programas de protección para agentes penitenciarios.
El parlamentario enfatizó que la erradicación de la tuberculosis depende de voluntad política sostenida: “La tuberculosis tiene cura. Lo que no tiene cura es la indiferencia”.