El fiscal Fidel Godoy Florentín, en representación del Ministerio Público, obtuvo una condena de 16 años de prisión para un joven hallado culpable por el homicidio doloso de un agente de la Policía Nacional. Se trata de José María Giménez Lezcano, de 23 años, quien enfrentó juicio oral este lunes 20 de julio en el Poder Judicial de Ciudad del Este.
Durante el debate, la representación fiscal demostró, mediante la producción de pruebas documentales, testimoniales y periciales, la existencia del hecho punible y la responsabilidad del acusado. Tras valorar los elementos probatorios, el Tribunal de Sentencia, integrado por los jueces Lourdes Morínigo, Evangelina Villalba y Flavia Recalde, dictó la sentencia condenatoria.
El hecho ocurrió el 9 de marzo de 2024, alrededor de las 21:00 horas, frente a la escuela San Patricio, ubicada en la colonia Chino Cué, distrito de Itakyry. La víctima fatal fue Cristian David Cuevas Pintos (35), suboficial de Policía, quien sufrió una herida con arma blanca (cuchillo).
Según los antecedentes, en aquella ocasión, el ahora condenado se encontraba en la vía pública en compañía de otras personas y, en un momento dado, inició una discusión con dos sujetos que también estaban en el lugar. Ante esta situación, Cuevas Pintos intervino con la intención de calmar los ánimos, lo que habría provocado el enojo de Giménez Lezcano.
Posteriormente, el agente policial se retiró del sitio y, mientras se encontraba en la calle junto a algunos amigos, frente a la vivienda de un vecino, fue atacado por Giménez Lezcano, quien le aplicó una puñalada en el abdomen y luego huyó del lugar.
Tras el ataque, la víctima fue auxiliada en el Puesto de Salud de Itakyry y posteriormente trasladada al Hospital Distrital de Hernandarias. Debido a la gravedad de sus lesiones, fue derivada al Hospital de Traumas de Ciudad del Este. Luego, cuando era llevada a Asunción, sufrió una descompensación y fue trasladada nuevamente a la Fundación Tesãi, donde finalmente falleció a causa de un “shock hipovolémico por trauma penetrante de abdomen por arma blanca”.
En el marco de la investigación, el presunto autor del crimen fue detenido, procesado y posteriormente llevado a juicio oral. Durante el proceso, la Fiscalía presentó como pruebas las declaraciones de testigos presenciales, familiares de la víctima y agentes policiales intervinientes, además del acta de procedimiento, la nota de inicio de investigación y el certificado de defunción.
Asimismo, fueron incorporadas como evidencias dos machetillos (marcas Bellota y Corneta), un teléfono celular Samsung perteneciente al acusado, prendas de vestir, un termo, un colchón, calzados, y la inspección judicial de la escena del crimen. Estos elementos fueron considerados durante el juicio y contribuyeron a la condena de 16 años de prisión para José María Giménez Lezcano.