Los números son fríos y contundentes, y superan en realidad a los discursos sofistas de un orden administrativo y de combate a la corrupción, que caracteriza a la banda “Yo Creo”, que administra la Municipalidad de Ciudad del Este desde el 2019. Los datos fueron proporcionados durante el corte administrativo, el 4 de junio a las 15:00 horas, cuando Daniel Pereira Mujica dejó la gestión a Pedro Acuña, para completarlo hasta noviembre.
El pasivo total es de G. 110.255 millones, y para nada significan una “estabilización de las finanzas” de la que habla a boca llena el ahora ex intendente que se postula para otro periodo más. La cifra del pasivo de G. 110.255 millones tiene un significado mucho mayor, cuando se habla del activo dejado por Mujica, según el acta del mismo corte administrativo, que son G. 25.516 millones en efectivo en sus cuentas, dinero que es cuatro veces menos que las deudas urgentes, mostrando claramente que la “recuperación financiera” aún está lejos de ser realidad.
Mujica señala que recibió una administración en situación mucho más crítica, o sea, la del cuatro veces imputado y destituido por corrupción Miguel Prieto. Sostiene que encontró “deudas urgentes” por G. 120.000 millones, que eran salarios atrasados y compromisos pendientes que afectaban el funcionamiento normal de la institución, o sea, gastos corrientes, y nada de inversión que significara algo positivo para los contribuyentes, ni infraestructura en los barrios.
La diferencia entre los recursos disponibles y las obligaciones pendientes de pago, evidencia que buena parte de los ingresos futuros deberá destinarse al cumplimiento de compromisos financieros antes que a nuevas inversiones o proyectos de desarrollo. La propia institución municipal informó que entre enero y abril de este año 2026 ingresaron a las arcas comunales G. 170.613 millones, frente a los G. 156.108 millones obtenidos en el mismo período de 2025.
El aumento del orden de los 9,3% no significó sin embargo una mejor perspectiva de mejoramiento financiero de la Municipalidad, y en endeudamiento excesivo sigue siendo uno de los sellos de “Yo Creo” en la Comuna, a la que accedieron gracias a las luchas populares, y con un fuerte discurso contra la corrupción, y el uso de la estructura municipal para fortalecer a grupos políticos.