Fue un golpe tan bien coordinado por el crimen organizado, que, con el tiempo que tardaron para ejecutarlo, y sin que la logística que utilizaron fuera atacada con un solo balazo de la Policía, era imposible que no hayan tenido un gigantesco apoyo de las fuerzas de seguridad.
Tres días después del llamado megaasalto de Santa Rita, las dudas crecen y las preguntas sin respuestas ya son demasiadas, y crecieron ayer miércoles cuando fueron encontrados dos vehículos incinerados, mostrando que claramente los criminales huyeron hacia el Brasil por las aguas del lago Itaipú.
A todo ello, no faltan referentes de la Policía Nacional en el departamento que hablen de “baile con permiso”, o “brazos caídos”, ya que, ni los agentes de Investigaciones, ni de Inteligencia, ni de Mapeo Criminal, divisiones creadas para combatir al crimen organizado, amagaron siquiera una reacción ante tamaña organización criminal.
Cabe recordar que la banda de delincuentes internacionales explotó tres sucursales bancarias y una casa de cambios, provocando serios daños a estructuras de esas entidades, e incluso en una vivienda particular. Tardaron más de 15 minutos para hacerlo, utilizaron entre 6 a 7 vehículos, más de 20 hombres, y nadie disparó un solo tiro contra ellos.
Independiente a la “historia policial” de que fueron sobrepasados, queda el mensaje de que, esto fue un ataque al Estado paraguayo, y, como tal, merece una reacción en sus mismas dimensiones, lo cual no ocurrió hasta ahora. Apenas apresaron a quienes vendieron los explosivos destinados a canteras, y dieron nombres de personas que están encarceladas, como “autores materiales” del mega ataque.
CRUZARON CUATRO MUNICIPIOS
Es lo que muestra el hallazgo de los vehículos incinerados ayer en la zona norte del departamento. Una vez conseguido el objetivo, el crimen organizado no solamente destruyó cuatro entidades financieras y la tranquilidad de la gente, sino que, cruzó todo el departamento para huir hacia el Brasil, señal de que, tenían logística hasta en aguas internacionales, donde la Marina debía marcar presencia, cuando quiere.
Una de las imágenes de la huida muestra dos vehículos, uno blanco y otro negro, y las cámaras siguen, primero por la ruta departamental 063 para llegar hasta Los Cedrales. De ahí pasaron a Minga Guazú, cruzaron en las narices de la Comisaría 8ª y usaron el puente sobre el río Acaray para cruzar a la colonia Paso Itá de Hernandarias.
Hasta ese punto habrían sido monitoreados por algunos agentes policiales, pero luego de eso se perdieron. Se sospecha que los asaltantes fueron hasta Santa Fe del Paraná, de donde una parte de la banda cruzó el Lago Itaipú hacia territorio brasileño. Pese al largo trayecto, en ningún momento los asaltantes fueron molestados por agentes policiales.
Y luego, dos vehículos completamente incendiados fueron encontrados en la zona de Pirã Pytã, en Hernandarias, y se presume que habrían sido utilizados por los autores del millonario asalto perpetrado el martes contra entidades financieras de Santa Rita. El hallazgo refuerza la hipótesis de que los delincuentes recorrieron gran parte del Alto Paraná durante su fuga. Y hasta ahora, no hay sinceramiento sobre el monto que se llevaron.