La selección de España se convirtió en el primer finalista del Mundial 2026 tras vencer por 2-0 a Francia, en una actuación marcada por el orden táctico y la eficacia ofensiva.
El conjunto dirigido por Luis de la Fuente neutralizó a las principales figuras francesas con presión coordinada y solidez defensiva, limitando al mínimo las opciones de ataque de los galos. Los goles fueron obra de Mikel Oyarzábal, de penal en el primer tiempo, y Pedro Porro, en la segunda mitad.
Con este triunfo, España alcanzó su segunda final de una Copa del Mundo, consolidando a una nueva generación dorada que ya se coronó campeona de Europa. El rival saldrá del cruce entre Inglaterra y Argentina, que se disputará mañana en Miami.