Las causas ingresadas en el Ministerio Público bajo tipificaciones vinculadas con la trata de personas aumentaron de 67 en 2024 a 99 en 2025, lo que representa un incremento del 48 %. Este aumento puede estar relacionado, entre otros factores, con una mayor conciencia ciudadana y disposición a denunciar. Sin embargo, también evidencia que la trata de personas continúa constituyendo una grave vulneración de los derechos humanos y exige fortalecer las acciones de prevención, detección, investigación y protección de las víctimas.
La Ley n.º 4788/2012, Integral contra la Trata de Personas, tiene por objeto prevenir y sancionar este hecho punible, tanto cuando es cometido dentro del territorio nacional como en el extranjero, además de proteger y asistir a las víctimas y fortalecer la respuesta del Estado.
Personas vulnerables: niñez, mujeres y comunidades originarias son los más afectados
Un análisis de la Dirección de Planificación del Ministerio Público examinó 554 causas ingresadas entre 2019 y 2024. Tras la lectura de los relatos de las denuncias, se identificaron 392 causas cuya descripción hacía referencia al tipo penal de trata de personas, constituyendo esta la base utilizada para caracterizar el fenómeno durante ese período. Los datos corresponden al momento de la denuncia y del procesamiento de la información, por lo que están sujetos a actualizaciones.
Entre las víctimas con información disponible sobre sus circunstancias de vulnerabilidad, el 55 % correspondía a personas menores de edad y el 26 % a integrantes de comunidades originarias. También se identificaron circunstancias relacionadas con amenazas o maltratos, indigencia o desnutrición y discapacidad. Estos resultados evidencian una importante presencia de grupos que requieren medidas reforzadas de prevención y protección.
En cuanto a la edad, el 12,5 % de las víctimas con edad identificada tenía hasta 13 años y el 34,5 % tenía entre 14 y 17 años. En conjunto, ambos grupos representan el 47 % de las víctimas cuya edad pudo determinarse al momento de la denuncia.
El análisis también muestra un marcado componente de género: el 71,3 % de las víctimas con sexo identificado correspondía al sexo femenino, incluidas niñas y adolescentes, mientras que el 28,7 % correspondía al sexo masculino. Esta distribución refuerza la necesidad de aplicar medidas de protección diferenciadas, sin perder de vista que la trata puede afectar a personas de cualquier sexo y edad.
La trata también ocurre dentro del país
La trata de personas no se limita al traslado de víctimas al extranjero. De las 392 causas analizadas, 181 fueron clasificadas como de alcance nacional, 152 como internacionales y 12 presentaron ambas dimensiones. En otras 47 causas no fue posible determinar la territorialidad a partir del relato de la denuncia.
La mayor cantidad de causas se registró en Asunción (153), seguida de Alto Paraná (111) y Central (52). Estas cifras corresponden al departamento geográfico asociado al hecho y no necesariamente al lugar de origen o residencia de la víctima.
El presunto tratante puede pertenecer al entorno cercano
La trata no siempre es cometida por personas desconocidas o por redes transnacionales. Se identificaron varios casos relacionados con familiares y personas conocidas, como vecinos, amigos o contactos del entorno social, lo que muestra la importancia de prestar atención a situaciones de captación, sometimiento o explotación que pueden iniciarse en espacios de confianza o cercanía con la víctima.
Explotación sexual, servidumbre y trabajo forzoso
La explotación sexual fue la modalidad más frecuente, con 138 registros, seguida de la servidumbre (57) y del trabajo o servicio forzoso (55). También se identificaron casos de servidumbre de la gleba, explotación económica, esclavitud por deudas y matrimonio servil. En una misma causa puede presentarse más de una modalidad de trata.
Además, en 76 causas se encontró información sobre la vinculación de la trata con otros hechos punibles. Se registraron 41 vinculaciones con proxenetismo, 25 con abuso sexual en niños, 8 con tráfico ilícito de estupefacientes, 5 con coacción sexual, 2 con secuestro y 1 con lavado de dinero. Como una causa puede estar relacionada con más de un hecho punible, se contabilizaron 82 vinculaciones en total.
De manera independiente, los registros nacionales del Ministerio Público correspondientes a 2025 contabilizaron 2.462 causas por pornografía relativa a niños y adolescentes, y 139 por proxenetismo. Estas cifras describen el volumen total de denuncias por esos hechos punibles durante ese año y no deben interpretarse como casos directamente vinculados con las causas de trata analizadas entre 2019 y 2024.
Señales de alerta y medidas de prevención
La ciudadanía debe prestar especial atención a las ofertas de empleo, estudio o viaje que resulten poco claras o que prometan beneficios excesivos sin requisitos verificables.
Entre las principales señales de alerta se encuentran:
Ofertas laborales sospechosas: propuestas con salarios elevados para tareas simples, sin información clara sobre el empleador, el lugar de trabajo o las condiciones de contratación.
Captación digital: personas conocidas únicamente a través de redes sociales que ofrecen viajes, empleos o alojamiento y presionan para tomar decisiones inmediatas o mantener el traslado en secreto.
Retención de documentos: ninguna persona empleadora legítima tiene derecho a retener la cédula de identidad o el pasaporte.
Deudas por traslado o alojamiento: ofertas en las que el viaje, la comida o el hospedaje quedan condicionados al pago posterior de una deuda.
Falta de información verificable: negativa a proporcionar datos claros sobre el empleador, el destino, las condiciones laborales o el contrato.
Antes de aceptar una oferta, se recomienda verificar la identidad de las personas involucradas, informar a familiares o personas de confianza sobre el destino y las condiciones del viaje, conservar copias de los documentos y evitar tomar decisiones bajo presión.
Ante cualquier sospecha, la denuncia puede realizarse en cualquier comisaría o sede fiscal del país, así como ante la Unidad Especializada en la Lucha contra la Trata de Personas y la Explotación Sexual de Niños, Niñas y Adolescentes del Ministerio Público. En situaciones de urgencia, se recomienda llamar al Sistema 911.