La fiscal Estela Mary Ramírez Medina, titular de la Unidad Penal N.º 3 de la Fiscalía Regional de Ciudad del Este, formuló imputación contra dos hombres, ambos de 28 años, por la presunta comisión del hecho punible de robo agravado. La representación fiscal solicitó la prisión preventiva de uno de ellos, quien se encuentra detenido, y la declaración de rebeldía del otro, quien permanece prófugo de la Justicia.
El hecho ocurrió el 4 de agosto de 2026, alrededor de las 15:50, sobre la avenida San Blas casi Ruta PY07, a la altura del kilómetro 4 del barrio Pablo Rojas de la capital del Alto Paraná. Según la investigación, el imputado hoy detenido prestó a su primo —el segundo procesado— un automóvil Toyota Premio, color plomo. Este último, junto a tres cómplices, habría utilizado el rodado para concretar el asalto.
Para el efecto, interceptaron una camioneta Chevrolet S10 LTZ 4×4 en la que se desplazaban dos víctimas que transportaban un cargamento de teléfonos celulares de alta gama. Con armas de fuego en mano, redujeron a los ocupantes, rompieron el vidrio del vehículo y, bajo amenazas, los obligaron a abordar el automóvil. Las víctimas fueron maniatadas en la parte trasera del rodado con una cadena de seguridad y trasladadas a un sitio desconocido.
En dicho lugar, los autores sustrajeron de la camioneta diez cajas que contenían cerca de 900 teléfonos celulares, entre ellos unos 600 equipos iPhone 17 Pro Max nuevos y otros 350 dispositivos de diversas marcas, con un valor estimado de 600.000 dólares americanos.
Tras el atraco, agentes policiales analizaron registros de circuitos cerrados y videos difundidos en redes sociales, lo que permitió establecer la trazabilidad del automóvil e identificar al propietario. Al ser localizado, este manifestó que cerca de las 09:00 de ese día entregó el rodado a su primo para llevarlo a un taller.
Tras reconocer su vehículo en las imágenes viralizadas, afirmó haber encarado a su familiar, quien le habría admitido que utilizó el coche para un «trabajo» y que luego lo abandonó sobre la Ruta PY07, camino a Hernandarias, frente al Cementerio Municipal.
Con estos elementos de sospecha, la fiscal Estela Mary Ramírez Medina formuló imputación contra los dos presuntos involucrados y solicitó las medidas cautelares correspondientes.