Primero fue el fin de semana, cuando en ausencia del destituido por corrupción Miguel Prieto, los líderes locales Rubén Velázquez, Pedro Acuña y Daniel Pereira Mujica encabezaron una fastuosa réplica de la “fiesta de la costilla”, emulando el evento anual del municipio de Naranjal.
En ese encuentro, el equipo “Yo Creo” ya gastó mucho más de lo que el candidato a intendente declaró que gastaría en toda su campaña, que son 100 millones de guaraníes. Fue para tratar de “captar” el apoyo de los taxistas, a quienes prometió nada menos que 1.000 millones de guaraníes para el día de las elecciones, el 4 de octubre, al decir del dirigente de Fetace, Florencio Soto.
En las redes sociales muchos se preguntaron si quién o quiénes pagan estos derroches multimillonarios, y la respuesta más rápida sobre el origen del financiamiento de estos gastos tiene una fuerte dosis de desconfianza, pues los concejales de “Yo Creo” acaban de aprobar “adelantos” por 3.400 millones de guaraníes a empresas constructoras amigas adjudicadas con casi 17 mil millones para empedrado y canalizaciones. Esos “adelantos”, son generalmente para ellos mismos.
Pero el derroche y anuncio de derroche no termina allí. Durante una entrevista en red nacional con el periodista Germán Martínez Vierci en la Megacadena, el destituido por corrupción Miguel Prieto afirmó que una campaña presidencial le costaría entre 5 y 10 millones de dólares, aunque talvez podrían ser también 20 millones.
“El dinero fluye hacia el candidato ganador”, manifestó Prieto, justificando los números que dio en la entrevista, sin decir de dónde podría venir ese financiamiento, y a sabiendas de que, quien le presta, le regala o le da ese dinero, sabrá que administrará de la misma forma en que lo hizo con los fondos municipales: Robando. Robos por los cuales está hoy en las puertas de una condena carcelaria.