El fiscal Gabriel Segovia Villasanti, de la Unidad Penal N.º 6 de la Fiscalía Regional de Ciudad del Este, presentó acusación contra el propietario de un local comercial, de 37 años, por la presunta comisión del hecho punible de estafa. Según el requerimiento fiscal, el hecho ocurrió el 19 de diciembre de 2025, cuando dos ciudadanos brasileños se encontraban en el microcentro de Ciudad del Este con la intención de comprar teléfonos iPhone 17 Pro Max y un visor virtual Meta Quest 3S.
De acuerdo con la acusación, los compradores fueron abordados sobre la calle Pa’i Pérez por un hombre que se presentó como guía y los condujo hasta un local donde supuestamente conseguirían los productos a buen precio. Allí dialogaron con un vendedor y posteriormente con una persona que se identificó como el dueño del negocio, con quien acordaron la compra de 15 celulares y el visor virtual. Una de las víctimas pagó 11.300 reales, vía Pix, y la otra entregó 18.600 dólares en efectivo.
Una vez concretada la operación, les manifestaron que las mercaderías serían entregadas en un depósito ubicado al lado del local. Las víctimas permanecieron en el establecimiento y, después de algunos minutos, llegó un supuesto empleado con una caja, afirmando que contenía los productos adquiridos.
El supuesto empleado acompañó a las víctimas hasta el lugar donde tenían su vehículo, llevando consigo la caja que supuestamente contenía los productos adquiridos. Sin embargo, pocos metros del local, una patrullera interceptó al grupo y un agente policial colocó esposas al hombre que llevaba la caja, trasladándolo junto con los productos.
Posteriormente, las víctimas acudieron hasta la galería Monalisa, donde se encontraron nuevamente con el supuesto guía. Este les manifestó que su compañero había sido detenido porque presuntamente la caja contenía armas, versión que los compradores rechazaron al señalar que habían pagado por celulares y un visor virtual. El guía luego mostró una fotografía del hombre esposado, a quien reconocieron como la misma persona trasladada por los agentes policiales.
A partir de la denuncia, la Fiscalía realizó diligencias para identificar al responsable del establecimiento. Un informe de la Dirección de Defensa del Consumidor de la Municipalidad de Ciudad del Este señaló al acusado como propietario del local y como la persona que habría cobrado los montos entregados por las víctimas.
El Ministerio Público ofreció como elementos de prueba la denuncia, declaraciones testimoniales, fotografías del establecimiento, comprobantes de transferencias vía Pix, documentos municipales vinculados con la clausura del local y antecedentes judiciales. Finalmente, el fiscal Segovia Villasanti formuló acusación por estafa, en calidad de autor contra el comerciante, y solicitó al Juzgado Penal de Garantías la elevación de la causa a juicio oral y público.